“Tupananchis Kama nos recuerda que el verdadero crecimiento empresarial no se mide solo en resultados inmediatos, sino en las relaciones que somos capaces de construir y sostener en el tiempo.”

En un mundo empresarial marcado por la velocidad, la disrupción tecnológica y la presión  por resultados inmediatos, a veces nos levantamos cada mañana y olvidamos una verdad esencial:  “Las organizaciones no crecen solas, crecen con personas y a través de las relaciones que  construyen”. 

En este contexto, una frase ancestral del quechua cobra hoy una vigencia estratégica  incuestionable: “Tupananchis Kama”, que significa “hasta que nos volvamos a encontrar” o  “nos volveremos a ver”. 

La palabra “Tupananchiskama” (también escrita como Tupananchis kama o  Tupananchiskama) proviene del idioma quechua, una de las lenguas originarias más importantes  de los Andes y del Perú, hablada desde tiempos preincaicos y consolidada durante el Imperio  Inca. La expresión está compuesta por tres elementos del quechua sureño y central, muy usados  en la comunicación cotidiana andina: 

  • Tupay / Tupanakuy: encontrarse, verse, reunirse. 
  • -nchis: sufijo inclusivo que significa “nosotros” (incluye a quien habla y a quien escucha). Kama: hasta, mientras, con sentido de continuidad en el tiempo.  Al unirse, Tupananchiskama se interpreta como: “Hasta que nos volvamos a encontrar “o “Hasta  nuestro próximo encuentro” 

Lejos de ser una simple despedida, Tupananchis Kama encierra una filosofía profunda de  continuidad, compromiso y confianza a largo plazo. Es la certeza de que el encuentro humano no  es efímero, sino parte de un proceso constante de colaboración. Y precisamente allí radica su  enorme valor para el entorno empresarial peruano y, de manera particular, para la Región La  Libertad. 

Perú y La Libertad: crecimiento que exige nuevas miradas


 El Perú viene atravesando un proceso de transformación económica y social donde las regiones  asumen un rol cada vez más protagónico. La Región La Libertad, con Trujillo como eje  articulador, se consolida como un polo de desarrollo agroindustrial, comercial, educativo y de  servicios. Este crecimiento demanda profesionales como es la contar con administradores con ciertas habilidades capaces no solo de gestionar recursos, sino de liderar relaciones, comprender  contextos culturales y generar valor sostenible y sustentable. 

Aquí es donde Tupananchis Kama deja de ser una expresión cultural para convertirse en un  principio de gestión. En mercados regionales, donde la reputación, la palabra empeñada y la  relación a largo plazo son claves, el éxito no depende únicamente de cerrar una venta, sino de  construir vínculos que perduren en el tiempo, donde el Networking y el uso de la IA toma un  papel importante en en campo de desarrollo personal y profesional. 

Desde la perspectiva de la creatividad, la innovación y la gestión de personas, Tupananchis Kama  se alinea con tres pilares fundamentales del éxito empresarial:

  1. Relaciones sostenibles: Un líder que vive el Tupananchis Kama entiende que cada reunión, negociación o  proyecto es el inicio de una relación futura. Esto fortalece la ética, la confianza y la  cooperación, elementos indispensables en equipos de alto desempeño. 
  2. Inteligencia emocional aplicada a los negocios: Despedirse con la convicción de volver a encontrarse implica respeto, empatía y  responsabilidad emocional. Las empresas exitosas no solo gestionan procesos, gestionan  emociones, expectativas y compromisos. 
  3. Visión de largo plazo: En operaciones, recursos humanos y procesos, el enfoque cortoplacista suele ser el  principal enemigo del crecimiento. Tupananchis Kama invita a pensar en continuidad: clientes recurrentes, colaboradores comprometidos y alianzas estratégicas duraderas. 

El rol del administrador del siglo XXI 


Los egresados de la carrera de Administración están llamados a ser constructores de puentes entre  la estrategia y las personas, entre la eficiencia y la cultura, entre los resultados y los valores.  Incorporar Tupananchis Kama en su forma de liderar significa: 

  • Negociar buscando relaciones ganar–ganar. 
  • Liderar equipos desde la confianza y el respeto. 
  • Gestionar procesos con sentido humano. 
  • Emprender con identidad cultural y visión global. 

En una región como La Libertad, donde el desarrollo se apoya fuertemente en redes locales,  familiares y empresariales, este enfoque no es solo deseable, es estratégico. 

Tupananchis Kama nos recuerda que el verdadero éxito empresarial no está solo en crecer, sino  en ser recordados y reencontrarnos: con clientes satisfechos, con colaboradores que regresan, con  socios que confían nuevamente. Es una invitación a liderar con humanidad, a innovar sin perder  identidad y a demostrar que la sabiduría ancestral puede convivir —y potenciar— la gestión  moderna. 

Porque en los negocios, como en la vida, quien construye relaciones sólidas siempre tendrá un  próximo encuentro asegurado. 

Desde una mirada contemporánea y muy pertinente para profesionales en administración y  negocios esta palabra ancestral conecta pasado y futuro, recordándonos que el desarrollo  sostenible del Perú se construye sobre relaciones que perduran. 

En esencia, Tupananchiskama es herencia lingüística, pero también filosofía de vida y de gestión.

Y entonces, con coherencia y visión, podremos decir: Tupananchis Kama…

 

 

 

 

 

 

 

 

Mg. Carlos Alberto Espinoza Ruiz

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