“Las estructuras jerárquicas rígidas acaban perjudicando la capacidad de las empresas, para reaccionar ante esta aleatoriedad siempre presente”

Cada día las organizaciones están inmersas en entornos complejos y cada vez más demandantes donde deben utilizar más recursos y una serie de acciones adecuadamente, para no complicar su presente y futuro. Debido a que manejan una gran cantidad de información e interacción de sus sistemas.

La gestión de las organizaciones se vuelve más compleja debido a los constantes cambios globalizados, producto de mercados competitivos, aleatorios, con orden, desorden y caos. Estos cambios pueden ser de tipo económico, tecnológico, demográfico, político y ambiental; los cuales afectan a la permanencia y sostenibilidad de las organizaciones, en el tiempo.

La Teoría del Caos es una teoría científica que se ha aplicado a la práctica de la gestión. Fue introducida por primera vez en este contexto por Tom Peters en la década de 1980. Afirmaba que los directivos deben estar preparados para los cambios medioambientales y tecnológicos.

Esta teoría se ha aplicado con éxito en muchos campos, incluyendo las organizaciones empresariales; ayudándoles a concebir cómo los pequeños cambios pueden tener un gran impacto en todo su sistema. Para entender la complejidad y dinamicidad de los sistemas que existen en ellas, pudiendo mejorar su eficiencia y productividad.

Puede ayudar a las organizaciones en tomar decisiones y en la gestión del cambio organizacional, teniendo en cuenta el impacto que ocasionará en toda la organización para reducir el riesgo. Así como para innovar y crear nuevos productos, explorando y descubriendo nuevas oportunidades.

Esta teoría también puede ayudar a las organizaciones a entender las tendencias del mercado y las necesidades del cliente.

Para Nonaka (1998), caos y desorden son propiedades intrínsecas a la organización y las perturbaciones son oportunidades de creación.

Es imprevisible, por sus acontecimientos y comportamientos, dado que las organizaciones son sistemas complejos, no lineales, dinámicos y lejos del equilibrio; se relacionan con un entorno de sistema abierto que vive retroalimentándose entre todos sus elementos.

“Las estructuras jerárquicas rígidas acaban perjudicando la capacidad de las empresas, para reaccionar ante esta aleatoriedad siempre presente”. La Teoría del Caos muestra la necesidad de un liderazgo eficaz y una comunicación abierta.

Las organizaciones no son sistemas en equilibrio, ya que siempre están en un proceso de cambio, donde todos sus elementos están interrelacionados entre sí, es por ello que, un cambio en cualquiera de estos, afectará a los demás. El entorno cambia tan rápido, con la aparición continua de nuevas oportunidades y amenazas que conllevan a formular estrategias ágiles, que se adecuen a los entornos.

Las organizaciones deben encontrar un equilibrio adecuado entre el orden y el desorden, para adaptarse constantemente a los cambios en el entorno que operan, para que mantengan su supervivencia y éxito.

Dentro de ese entorno, estar inmerso en el caos ayuda a las organizaciones a abrirse caminos para evolucionar sus procesos e innovar; con la finalidad de estar a la par con los entornos cambiantes del mercado. Siempre atentos a los avances tecnológicos, para permanecer en altas magnitudes de interconectividad.

En conclusión, en las organizaciones como en nuestra vida diaria, existen situaciones impredecibles que pueden afectar el resultado final de nuestras decisiones; es por ello que debemos mantener una actitud de adaptación y flexibilidad frente a los repentinos cambios y sobre todo aprender a tomar decisiones rápidas y efectivas para lograr nuestros propósitos.

 

Lic. En Administración
Jovana Quezada Bracamonte

 Coach Organizacional

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