“La formación técnica es hoy el motor silencioso que impulsa la competitividad, la formalidad y el crecimiento sostenible del país”
En el Perú de 2025, la empleabilidad inmediata está cada vez más vinculada a la formación técnica. En un contexto de reactivación económica y transformación digital, los profesionales técnicos se han convertido en el motor que impulsa la productividad, aportando competencias prácticas y adaptabilidad desde el primer día. Las cifras respaldan esta afirmación: según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el desempleo se redujo a 5,5% en el primer trimestre de 2025, mientras que la informalidad, aunque elevada, se sitúa en 71,1%. Este escenario refuerza la urgencia de contar con más técnicos calificados que fortalezcan la competitividad empresarial.
El nuevo perfil técnico que demandan las empresas
Hoy, el mercado laboral peruano exige que el técnico domine cuatro pilares fundamentales: competencia operativa, capacidad de resolver problemas, habilidades digitales y destrezas sociales. Estos elementos no solo garantizan un desempeño eficiente, sino que permiten a las organizaciones responder de manera ágil a los cambios tecnológicos y de mercado.
Evidencia desde La Libertad
Un estudio realizado con 102 egresados de un Instituto de Educación Superior Tecnológica (IEST) público en La Libertad demostró que existe una alta correlación entre las competencias adquiridas y la inserción laboral (ρ=0,789; p<0,001). En particular, las competencias metodológicas (ρ=0,891) y técnicas (ρ=0,867) resultaron ser las más determinantes para acceder rápidamente a un empleo formal y bien remunerado.
Hacia un perfil técnico listo para contratar
Un profesional técnico preparado para el mercado laboral peruano actual debe dominar:
- Operativo: lectura de planos, aplicación de normas de calidad y seguridad, metodologías TPM y 5S.
- Metodológico: resolución de problemas con herramientas como PDCA y Kaizen, manejo de indicadores.
- Digital: Excel avanzado, uso de ERP/CMMS, captura y análisis de datos, ciber higiene.
- Social: comunicación efectiva, trabajo en equipo, orientación al cliente y ética profesional.
A ello se suma la importancia de contar con portafolios de evidencias y micro credenciales recientes que validen las competencias de manera tangible ante posibles empleadores.
Recomendaciones para impulsar la empleabilidad técnica
- Institutos: implementar currículos por competencias con microcredenciales en datos, automatización y seguridad; promover prácticas duales evaluadas por resultados; realizar seguimiento activo a sus egresados.
- Empresas: definir perfiles basados en resultados, establecer rutas de primer empleo con certificación interna, y priorizar candidatos que combinen competencias técnicas y digitales.
Conclusión
El crecimiento económico sostenible del Perú requiere más técnicos calificados que respondan con eficiencia y formalidad a las necesidades del mercado. La evidencia confirma que la combinación de habilidades técnicas, metodológicas, digitales y sociales no solo facilita una inserción laboral más rápida, sino que abre las puertas a mejores oportunidades y condiciones de trabajo. Apostar por la formación técnica no es solo una estrategia educativa, sino una política clave para el desarrollo productivo nacional.
Referencias
INEI. (2025). Informe técnico: Empleo nacional.
INEI. (2024). EPEN Nacional 2022–2024.
MTPE. (2025). Encuesta de Demanda Ocupacional (EDO) 2025.
BID. (2023). Talento digital en el Perú: Demanda insatisfecha de habilidades digitales.
Rojas Orbegoso, C. A., & Chinguel Reyes, J. L. (2024). Inserción laboral y competencias profesionales del egresado de un IEST público de La Libertad 2023.

Mg. César Rojas Orbegoso
Especialista en economía Docente de educación superior
